Por Ernesto Guerrero.- El Papa ha pedido a los católicos “acompañar a los hijos que tienen una diferente orientación sexual, y no esconderse en comportamientos de condena”. La cúpula de las iglesias en el país, dice estar de acuerdo, sin embargo, siguen contemplando la homosexualidad como un pecado o una enfermedad. Creen que, con esta aprobación, están siendo compasivos, pero en el fondo no deja de ser un lenguaje de odio, porque lo que están diciendo es: “No puedes ser quien eres».
Desde 1992 la Organización Mundial de la Salud dejó de considerar la homosexualidad como una enfermedad, pero todavía algunos grupos religiosos no lo aceptan, y se oponen a la inclusión de leyes que prevengan o castiguen la discriminación al colectivo LGTBI. “Un capricho”, así es como la definió el obispo Masalles, durante una misa del Tribunal Constitucional que recientemente enjuició como constitucional el infame Concordato.
Un hijo o hija homosexual en la familia es considerado como una desgracia que hay que ocultar para evitar que los demás piensen que aprueban esos comportamientos. “Si Dios puede mover montañas, también puede cambiar este comportamiento” y optan por “terapias de conversión” que van desde sesiones de exorcismo, cursos de formación, hasta terapia de electrochoque.
Mientras en el país se discute en el código penal si se debe incluir la palabra discriminación por “preferencia sexual”, países como Francia prohíben las practicas indignas de conversión con multas de al menos de 30 mil euros y/o dos años de prisión. “Porque ser uno mismo no es un delito, porque no hay nada que curar», ha dicho el presidente Macron en un tweet.
Según el observatorio Peer Review, la Iglesia católica en el país se encuentra en un franco descenso, desde 1995 hasta el 2017 los católicos pasaron de un 64 % a un 48 %, para una caída de -16 %.
Entre las razones están: los abusos sexuales contra menores, y la inconsistencia entre el discurso de la Iglesia de base frente a una burocracia clerical desconectada y plegada al poder económico y político en un entorno pletórico de prejuicios, injusticias y desigualdad.
«Ignorar al hijo o la hija con tendencias homosexuales sería una falta de maternidad y paternidad. Eres mi hijo o mi hija como eres” (Papa Francisco).
Jenchy Suero
Jesús Antonio Suero Castillo (Jenchy Suero), nació en San Juan de la Maguana, catedrático universitario, comunicador, economista y abogado. Ha dirigido diversas entidades profesionales y organizativas de la sociedad, etc. Jenchy Suero, conduce y produce el programa televisivo: “Primera Hora” y conduce “Panorama Social, ambos cada día de lunes a viernes en la televisión de Santo Domingo República Dominicana.